viernes, 9 de octubre de 2020

Devocional

~ Devocional 9|10|20 por Noemí y Daniel Colins ~




Compasión por mi sociedad.

Marcos 6:34 LBLA
*Al desembarcar Jesús y ver a toda aquella gente, se compadecio de ellos porque parecian ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.*

Vemos en los versículos anteriores que los discípulos vinieron nuevamente a Jesús después de predicar la palabra trajeron Buenas Nuevas de todo lo que habían vivido ese día. 

Jesús los invita a descansar ya que seguro estarían cansados, subieron a una barca a un lugar desierto. Tal vez pensaron que ahora podian descansar y comer tranquilos, pero lo que ellos menos se imaginaron es que iban a vivir una experiencia nunca antes vivida. Mas Jesús sabía lo que acontecia.

Muchos lo vieron ir y lo reconocieron.
Al salir Jesús, de una de las barcas, una gran multitud lo esperaba, donde hay personas hay vida, esa multitud se encontró con esa vida.
En estos tiempos, hay una sociedad que necesita encontrarse con la vida, una sociedad donde parece que reina el pánico, el miedo, el temor. 

Lo interesante, es que esa multitud, se encontró con aquel donde hay esperanza.

Allí afuera hay una multitud que no tiene dirección y necesita encontrarse con aquel que es el camino, la verdad y la vida. Nosotros somos representantes de Dios en la Tierra.

Y ellos nos están buscando, lo que por gracia hemos recibido, que lo podamos dar.

¿Estás dispuesto a dejar que Dios te use para su gloria? 
Empieza a activar tu fe.

Y decirle, Señor, sé que no tengo todo lo que necesita esta multitud que te está buscando pero lo que tengo te lo entrego en tus manos, con tu bendición se que se multiplicará para saciar a aquellos que me rodean.

Devocional

~ Devocional 8|10|20 por Ana Pérez ~






"Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar..." Lc.11:1, RVR60. 

La oración es un mandamiento, pero también una necesidad vital para todo hijo de Dios. Jesús nos dejó Su ejemplo. 

Sus discípulos le pidieron que les enseñara a orar, porque Él oraba de una manera diferente y ellos lo percibieron. Oraba a Su Padre y no como los fariseos. Enseñaba a vivir en comunión Dios.

Jesús oraba en todo momento y ante toda circunstancia, en las más sencillas e incluso en la cruz. Oraba antes de comer, al tomar decisiones, oraba al hacer milagros, se apartaba a orar a solas, oraba con sus discípulos... Pasó la noche orando antes de llamar a los doce. Antes de ir a la cruz, oró por los discípulos y por todos los que habrían de creer en Él (Juan 17).

Oró en Getsemaní, y también en la cruz: "...Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen" (Lc.23:34). Y antes de morir: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc.23:46). Después de resucitar oró en diferentes ocasiones con sus discípulos. Hebreos, hablando del sacerdocio inmutable de Jesús, nos dice que Él continúa orando por quienes han creído en Él: "...viviendo siempre para interceder por ellos" (He.7:25b).

La oración debe ser primordial en nuestra vida como lo fue en la de Jesús. La oración trae respuestas, pero además, nos da un mayor conocimiento de Dios y de su voluntad. Somos transformados y guiados para cumplir sus propósitos. Como individuos y como Iglesia, vivamos el ejemplo de Jesús. Oremos sin cesar. Oremos con entendimiento. Oremos en el Espíritu. Oremos con plena confianza. ¡Dios sigue obrando en todo tiempo!

miércoles, 7 de octubre de 2020

Este próximo Domingo!!

 


La Palabra de los miércoles!

 




Por la Pastora Adriana Parkeñik.

Devocional

~Devocional 7|10|20 por Dámaris y Andrés Elía ~



*Éxodo 3:11-12*
“Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo”

Moisés nació, se educó y creció durante cuarenta años en Egipto, Él sabía que Dios lo había llamado para liberar a su pueblo (Hechos 7:25), pero *PENSÓ* que la forma de hacerlo era como un libertador político y, por una mala acción, tuvo que escapar de allí y pasó otros cuarenta años viviendo en el desierto.

Un día Jehová lo llamó, por medio de una zarza, para recordarle cual era la misión que tenía encomendada, a lo cual Moisés respondió “¿Quién soy yo…?”.

Imaginemos como sentiría, después de todo lo que vivió. Él pensaría que ya lo había perdido todo, que no era capaz ahora que no tenía influencias, ni contactos, ni armas, que ya no pertenecía a la familia real y que sus mismos hermanos lo habían despreciado. *Él PENSABA* , que ya no era útil, que era un fracasado. Pero Dios le dice que Él no lo había rechazado.

Hoy nosotros debemos recordar que tampoco somos rechazados, que *SOMOS HIJOS* gracias a la obra de Cristo en la cruz. Que tenemos propósitos dados por Dios y que podremos llevarlos adelante aferrándonos a Su compañía (v.12), Su palabra (v.13), Su dirección (v.16), y Sus obras (v.20).

Feliz Aniversario!!

Hoy celebramos el 2°Aniversario del Ungimiento de nuestros pastores, la Pastora Principal Adriana Parfeñik y el Copastor Walter Elía. 

Damos gracias al Señor por ellos, por aceptar el desafío y el llamado, por cuidar y pastorear a la congregación con tanto amor en tiempos tan particulares y difíciles. Los amamos mucho.

 ¡Dios los bendiga con toda bendición del Cielo, queridos Pastores!




martes, 6 de octubre de 2020

Devocional

~ Devocional 6|10|20 por María Pérez ~




A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Fil.4:20, NVI.

Hoy en día muchas cosas están siendo puestas a prueba. Hay cambios repentinos y el ser humano se encuentra confrontado con su propia fragilidad. Somos seres vulnerables, ¡y mucho! Casi de repente, estamos afrontando una verdad que siempre estuvo ahí: el ser humano es frágil y débil; no es un dios. La sacudida no es sólo en el ámbito físico sino también en supuestas "certezas". Sin embargo, la certeza de los hijos de Dios no se basa en conceptos humanos sino en Dios mismo y en Su Palabra. "Nuestro Dios y Padre..." Él es el Fuerte; Todopoderoso; y nunca cambia. Él es Quien sustenta nuestra fe y nos da esperanza para el porvenir. Cuando más fuerte es la tormenta, más evidente es la firmeza de la Roca que nos protege. Dios es Refugio para todo el que quiera acudir a Él.

La Palabra de Dios nos vivifica y nos prepara para cada tiempo en el plan de Dios. Necesitamos conocerla cada día más, reflexionar en ella, vivirla y permitir que el Espíritu de Dios nos dirija. Hay muchos que todavía necesitan conocer al Señor.

Aunque todo parezca inestable, la Iglesia del Señor permanece firme, inamovible, viva y victoriosa. La Iglesia, cada uno de nosotros. Dependemos de Dios, el Vencedor que vive en nosotros y tiene el control de los sucesos. Vivamos en Su presencia, seamos fortalecidos en la fe. Y que nuestra fe sea también acción, sea aliento, sea gracia compartida para bendecir a otros. Dijo el Señor: "...¡anímense! Yo he vencido al mundo." Jn.16:33b), NVI.

Devocional

~ Devocional 5|10|20 por Vanesa y Santiago Ocampo ~



“No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros” Fil. 2:4

Vivimos tiempos de mucha necesidad en la gente, y este es el momento donde Dios más quiere usarnos para ser de bendición.

¿Estamos dispuestos? ¿Qué necesitamos para que esto suceda?

En la Biblia encontramos dos ejemplos muy claros, el de Moisés y el de Jesús.

En Hebreos 11:24-26 vemos a Moisés que siendo hijo del faraón y teniéndolo todo REHUSÓ al egoísmo para transformarse en bendición para el pueblo de Israel.

Y en Filipenses 2:3-8 vemos la actitud de Jesús que siendo igual a Dios se DESPOJÓ a sí mismo y tomando forma de siervo se entregó para salvarnos.

Como cristianos en primer lugar no podemos ser indiferentes a la necesidad del otro, tanto Jesús como Moisés VIERON la necesidad, y no fueron indiferentes a ella.

¿Nosotros qué actitud tenemos frente a las necesidades que vemos? Sean afectivas, físicas, emocionales o espirituales, siempre tenemos algo para hacer.

En segundo lugar para ser de bendición tenemos que RENUNCIAR al egoísmo.

Así como Jesús y Moisés lo hicieron, ellos renunciaron a sus derechos para ser de bendición.

Como seres humanos tendemos al egoísmo, y este reina en la sociedad que vivimos, y aún como cristianos muchas veces actuamos de esta manera, nuestras oraciones son egoístas, y hasta desarrollamos una espiritualidad que solo busca el beneficio propio.
El cristianismo nos demanda una actitud diferente, el poner nuestros derechos a un lado por el bien de los demás. 

En tercer lugar para ser de bendición tenemos que ACTUAR a favor del otro. Recibimos para dar, Dios nos bendice para ser de bendición, esta es la regla.

Fil. 2:5 “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”

NO ESPEREMOS MAS, EN EL YA LO TENEMOS TODO, NO ES MOMENTO PARA DEMANDAR, ES MOMENTO PARA OFRECERNOS, ES TIEMPO DE DARNOS, DE ENTREGARNOS Y DIOS HARÁ GRANDES COSAS!!!